Welcome Back, Un film sobre la Venezuela apocalíptica (Revista COSAS)





El drama venezolano toca lo más hondo. No es solo la migración, el miedo, la adaptación; sino también la maternidad y el amor, amenazados por la deportación. Welcome back es una producción cinematográfica que se filmó en Ecuador y Los Ángeles, dirigida por Tiffany Kontoyiannis.

Por: Martha Dubravcic. Fotografía de Sebastián Hernández (Refined Artworks)

Tener a mi familia en Venezuela ha sido muy difícil para mí y sentía impotencia ante la situación que está ocurriendo allá. Sentí que necesitaba hacer algo y decidí que lo haría a través del medio que mejor conozco: una filmación. La idea fue inspirada en mi relación con mi madre…” Son las palabras de Tiffany Kontoyiannis, directora de Welcome back, la película que aborda el drama venezolano, enfocada en la deportación.

Su decisión de filmar en Quito obedeció a que ciertos escenarios de la ciudad podrían parecerse a Venezuela. “Recuerdo haber dicho: Haría cualquier cosa para filmar una película aquí. Sabía que si quería retratar de manera auténtica el mundo de Venezuela, necesitaba un lugar que pudiera proporcionar la realidad estética que buscábamos. Terminamos filmando el 90% de todo en Quito y el resto en Los Ángeles”, cuenta la directora.

Tiffany tiene madre venezolana y solía visitar ese país dos o tres veces al año. Por lo que su vida ha estado impregnada de aire, sabores y colores de Venezuela. Y habiendo vivido en los Estados Unidos con padres inmigrantes, no puede dejar de imaginar cómo su destino ha sido impactado por la migración.


De alguna manera el film podría ser percibido como político, puesto que migración y deportación, tienen una dimensión muy humana pero también política. Tiffany advierte que devolver a las personas a países de corrupción, pobreza y peligro a menudo puede ser una sentencia de muerte y es algo de lo que todos debemos asumir la responsabilidad. Aunque esta película trata principalmente sobre la situación de Venezuela, hay muchos países que están pasando por situaciones muy similares, dice ella.

Su esperanza es que esta película al menos despierte la discusión al plantear preguntas más que respuestas sobre las consecuencias humanitarias o sobre cómo podemos mejorar la política para ayudar a nuestros vecinos.

El cine es una voz para tratar temas sociales y políticos. De esto está convencida la directora de Welcome back. “Cuando decidí convertirme en cineasta, me prometí que solo lo haría si pudiera contar historias que ayudaran a otros. Como cineasta, siento que contar historias humanas con un mensaje social es mucho más que mi trabajo, es mi responsabilidad”, afirma.
Antes de siquiera escribir el guión, Tiffany sabía dos cosas: iba a tener lugar en Venezuela y sería una historia de madre e hija. “La idea exacta se me ocurrió a las 3 de la madrugada. Abrí los ojos y extrañamente vi la película que quería hacer”.


Además del tema de la deportación, el de la maternidad también se revela intenso en el film. ¿Desde dónde se abordó el tema? Es que curiosamente –dice la directora- la mayoría de las personas, ya sea buena o mala, tienen una emoción muy fuerte cuando se trata de la de su madre. “A través de esta trayectoria profesional, me he dado cuenta de que la forma más fácil de sacar la emoción de cualquiera es pedirle a la gente que me cuente sobre su madre. Las personas tienen emociones muy fuertes asociadas a esa relación. Entonces decidí que la maternidad era exactamente de lo que debía tratarse esta historia. Este fuerte amor entre una madre y su hijo es un tipo de amor universalmente comprendido. Y la idea de que un niño tenga que despedirse de su madre es trágica”.

Las emociones afloran en cada momento durante el film: el miedo de Rosa, por falsificar un pasaporte, el temor por su pequeña hija, la preocupación por escapar constantemente y la nostalgia de regresar al país que una vez llamó su hogar. A lo largo de la película, el propósito principal de Rosa y Sophie es escapar de Venezuela, por lo que todas sus acciones están amenazadas por el miedo, una emoción que –según Tiffany-, es muy común en Venezuela en este momento.
La película fue producida y liderada por el productor y cineasta Roy Arwas, con la ayuda de Karly Pérez Arévalo. El mayor reto de filmar en el extranjero (Ecuador) supuso muchos obstáculos y aprendizajes, algo muy distinto a lo que estaban acostumbrados en Estados Unidos, en ello la labor de las productoras ecuatorianas María José Elizalde y Gabriela Carrera resultó invaluable; así como el profesionalismo del productor venezolano Joaquín González.

Uno de los desafíos más importantes era conseguir tres grandes actrices que pudieran interpretar a los personajes principales: Rosa, Sophie y Carmen. El papel de Carmen, la pícara hermana de Rosa, fue interpretado por la actriz venezolana Diana Aboujian. “Tuvimos mucha suerte en encontrar a Diana. Ella no solo fue capaz de darle un gran sentido de humor a su personaje sino que además fue capaz de hacer la transición al drama fácilmente y transmitió el alma venezolana que se necesitaba para el papel y la pelicula.”

Tiffany destaca que la parte más difícil del proceso de casting fue encontrar a Sophie y Rosa. Para el papel de Sophie, buscaba a una niña pequeña que hablara inglés y español y que pudiera hacer escenas muy emocionales. “La realidad superó con creces nuestras expectativas cuando encontramos a Marina Lalama. Ella entró en la audición, e inmediatamente nos dejó sin aliento. Ella es quizás una de las mejores actrices con las que he trabajado. Tiene solo 8 años, y la capacidad mental y el talento de un adulto que trabaja en la industria por más de 30 años”.



Encontrar a Rosa también fue extremadamente difícil. “Necesitábamos una mujer que fuera maternal, fuerte, pero que pudiera ser emocional, y que manejara bien el acento venezolano. Pasamos por tantas rondas de audiciones, muchas actrices pudieron imitar la emoción pero quedó claro que muchas no la sintieron realmente. Finalmente Alejandra Coral, la direcrora de casting, encontró a Joselyn. Inmediatamente me quedé impresionada con su talento. Alcanzó la esencia materna que buscábamos y también parecía entender realmente el papel”.

El trabajo dio sus frutos y ahora Welcome back está en su fase de post producción. “Realmente intentamos mostrar cómo se siente la Venezuela apocalíptica. Queríamos que se sintiera el miedo, al mismo tiempo que encontrábamos la belleza en cada parte de la filmación”, concluye la directora.


Joselyn Gallardo es Rosa
La talentosa Joselyn Gallardo da vida a Rosa, la protagonista de la película. Tras una exitosa trayectoria en series y films de temáticas complejas, ahora enfrenta el reto de encarnar a una madre venezolana que es deportada.
¿Cómo se dio? “La directora de casting logró contactarme, me habló brevemente del proyecto y el tema me impactó mucho. Le pedí que me mandara el monólogo del casting. Recuerdo estar trabajando y en un break leí el monólogo del casting y no podía con las lagrimas. Me sentí increíblemente agradecida por ser convocada para un proyecto que sentía que tenía mucho más que solo contar una historia”, dice Joselyn.
Desde el punto de vista actoral, el desafío es muy grande al tratar de plasmar lo que viven los venezolanos. “Vestirme de los colores, emociones, sufrimiento de Venezuela, agarrar esos colores con tanto respeto y proyectarlos, ese fue el reto”.
Joselyn anhela que el público concientice sobre lo que pasa en Venezuela. “Amo hacer proyectos que descoloquen a las personas, que las haga hablar de esos temas ‘tabú’, que alcen la voz, que opinen, que se informen más, que busquen formas de aportar, que comprendan la gravedad, que se identifiquen con la situación. Y este proyecto sé que va a causar eso”.
Ahora que se despide de su personaje, tras el rodaje de Welcome back, guarda agradecimiento para ella. “Me despedí de Rosa con el corazón repleto de agradecimiento porque fue maravilloso interpretarla”.


Marina Lalama es Sophie


La pequeña Marina se emociona cuando recuerda cómo empezó esta aventura que espera la acompañe para siempre. “Desde que era chiquita actuar era mi sueño. Mi mamá me llevó a un casting para una película. Comencé con algunas posibilidades y finalmente me seleccionaron para el rol de Sophie en Welcome back. Tengo 8 años y cumplí mí sueño de hacer una película”. Marina reconoce algunas similitudes entre ella y el personaje al que da vida. “Sophie tiene un poco de mi personalidad, entre esas cosas ama a su mamá y no la quiere perder por nada del mundo. Igual que yo,  Sophie daría cualquier cosa por hacer feliz a su mamá en momentos difíciles”.
La realidad de los venezolanos es otro tema que ha removido la sensibilidad de Marina. ¿Qué aprendió de ello? Lo más importante –dice- es que los venezolanos sufren mucho y debemos agradecer lo que tenemos.
El trabajo demandante de la actuación ha sacado a Marina de su rutina habitual, sin embargo las satisfacciones son tanto mayores. “Lo más lindo ha sido hacer muchos nuevos amigos como la directora y su equipo. Son divertidos y alegres. Lo más difícil fue filmar por la noche, tenía mucho sueño y teníamos que estar despiertos”, concluye.

https://cosas.com.ec/welcome-back-un-film-sobre-la-venezuela-apocaliptica/

Comentarios

Entradas populares de este blog

BIOGRAFÍA: MARINA LALAMA (2019)

MARINA LALAMA (2024)